viernes, 26 de octubre de 2012

"In my heart"



Hoy somos un montón en mi corazón, pero hay que dejar los asientos a las viejas de mi corazón. Aunque critiquen mis sentimientos y a veces mis pensamientos, tomen asiento y miren por la ventanilla de mi corazón.
Hoy somos una banda "in my heart", eso significa que somos un montón en mi corazón. A las embarazadas de mi corazón, asientos preferenciales.
Hoy pueden estar todos en mi corazón amontonados o abrazados y sentirse cómodos, mi casa es chica pero mi corazón... Bien grande!

Ah, algo muy importante!... Los niños pueden correr por el pasillo...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Un poco de ellas



Él se alimentaba de lo que ellas le iban dejando al pasar por su vida. Por eso una relación larga significaba un estancamiento del que se veía incapaz de salir. Pero él no lo sabía.
Pocas cosas había descubierto por sí mismo, todo era fruto de lo que ellas le contaban, enseñaban o compartían con él. Por eso cuando ya había absorbido todo de una necesitaba volar a los brazos de otra a quien deslumbrar con lo aprendido y de quien aprender nuevos conocimientos para fascinar a la siguiente. Ésta era su vida, una constante búsqueda de superación en los brazos de aquellas musas con pechos de sabiduría.
De María aprendió el gusto por la música, de Silvana el interés por el arte, de la mano de Carola conoció el cine de autor, de Daniela el buen comer, de Gabriela todo sobre los medios de comunicación, de Patricia aprendió filosofía, de Sonia fotografía, de Andrea el placer del sexo lento, de Flavia el gusto por la moda y de "Ella" el amor.
Así una tras otra lo iban enriqueciendo hasta que llegó el momento en el que se convirtió en un suculento y apetitoso plato listo para degustar, ya que tenía un poco de todo y mucho de nada.
Todas disfrutaron de la compañía y el saber hacer de aquel puzzle humano, nunca por demasiado tiempo. Pero el tiempo pasaba y él, sin apenas darse cuenta, empezaba a necesitar mucho más que una paleta de colores de la que sólo podía tomar un par de pinceladas, y se sorprendió así mismo llorando en soledad porque él que tantas cosas aprendió, nunca supo estar solo.
Así pasó el resto de sus días, en soledad y pensando si de aquellas mujeres alguna lo habría querido de verdad y si “Ella” que le enseñó el amor, aún seguiría pensando en él.

martes, 23 de octubre de 2012

Nada mal



Un café intenso y un poco amargo, un día un poquito fresco, la sensación templada de la taza contra las palmas de mis manos. Los pies descalzos sobre las baldosas frescas, el pelo desalineado haciéndome cosquillas en los omóplatos, una sonrisa mansa y mordisquearme ligeramente la boca para sentir el sabor del café en mis labios. 
Bailotear apenas y tener conversaciones a media voz sobre mundo y sus despropósitos e incertidumbres y las ideas que nunca son lo que esperamos en la realidad y la maravilla de que el cuerpo sea capaz de sentir así, a pesar de todo. 
Reírnos, mucho, tanto que nos olvidemos de que algunas realidades pueden hacernos llorar. Bailar riendo y reír bailando porque es la única forma de salvar esta capacidad de juego, estas ilusiones irracionales, estos deseos ilógicos, estas utopías singulares y colectivas, esta voluntad de hacer, estas ganas de decir, estos objetivos tentadores, estos anhelos fantásticos de futuros llenos de futuro.

No estaría nada mal empezar así el día.


domingo, 21 de octubre de 2012

Soy mamá





Hace un tiempo escuché decir a una conocida, “soy la mejor madre del mundo”, pensé: un poco cercana la referencia, pero ella estaba segura de lo que decía, hasta le pidió a su hijo que confirmara lo que ella decía.
Quién podría definir la mejor madre del mundo?, la verdad que yo no, soy hija y madre, y cada día que pasa me doy cuenta que nos esforzamos por cumplir roles y competir con nosotras mismas, en vez de liberarnos y sólo ser, sacar esa mujer sabia que cada una de nosotras tenemos en nuestro interior; hoy  oculta y atrofiada por todas las preocupaciones que tenemos.

No tengo todas las verdades, ni pretendo tenerlas, sólo tengo muy claro que no pretendo ser la mejor madre del mundo, me quedo tranquila y en paz conmigo misma si logro día a día reconocer que no debo preocuparme de mis hijos, sino ocuparme de ellos, ocuparme de darles lo que necesitan y no lo que quieren, decirles lo que nadie más les diría, por muy doloroso que sea, no sólo sostener sus manos cuando me necesiten, sino su corazón toda una vida.

No soy, ni seré la mejor madre del mundo, sólo soy "la madre de los mejores hijos del mundo".


Mis mejores Logros

Martin

Fernando

viernes, 19 de octubre de 2012

Vuelvo



Me miro al espejo y me prometo no volver a lo de siempre, pero vuelvo, aunque a nadie le importe un carajo lo que voy a escribir, y a mi en cambio me importe demasiado poco que al resto no le importe nada lo que ocupa tanto tiempo en mi cabeza.
Me miro al espejo y vuelvo a escribir en alto, blanco sobre negro, todo lo que me pasa por la cabeza.
Además hoy con una sola actitud que se me entregó, pude reflexionar sobre todo lo que me sucede y a ésta altura es inconveniente.
Ésta es una mañana que promete no dejarme sola, por lo menos no es lunes y no está más ese tierno personaje dando vuelta a la fonola, tampoco está su sensación de búsqueda en mi, se lo he dicho todo y es más que suficiente. Un error que desde hace un tiempo con silencio se paga. Y prefiero esto, siempre.

Vuelvo a mis mandados más nobles, esos que jamás me defraudarían...
Escribir.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Gracias


Gracias a mis caricias, a mis delirios, a mi impaciencia, a mis torpezas, a lo simple, a lo complejo, a las enmiendas, a lo pequeño y a lo gigante, a mi sonrisa, a mis colores, a mis pies, a mis vuelos y aterrizajes, a mis ropas y a mi desnudez, a lo gracioso y a lo triste, a mis comidas favoritas, a mis cuentos, a mis lugares, a mi música, a mis intenciones (las breves y ocultas, las dichas y no dichas), a los lagos, mares y ríos que me quedan por conocer, a los bares que en silencio me abrazaron, a las calles, a mi casa, que es mi lugar en el mundo. A mis divagues de simple sinceridad, a mis uñas cortitas, a mi bella locura, a lo que guardo y a lo que pierdo, a mis besos (sobretodo a mis besos), a mi despiste, a mis fotos, a mis días, a mis noches, a mí y a mi alrededor, al ejercicio de la memoria, a la revolución y a la vida..
Sobretodo a la vida, que me mantiene de pie. 

Gracias.

Sólo un poco


Después de todas las palabras y los momentos ideales que intercambiamos, percibo que el vacío me aplasto y degenero éste, mi pequeño espacio. Y mientras sólo escucho su silencio, sus ausentes palabras aún son como el viento, como una tempestad para mi alma.
Es en éste instante cuando necesito nuevamente un poco del estruendo que él producía en mí, como un trueno, como si mi existencia fuera arrasada por un huracán.
Hoy necesito de la sabiduría que él me daba en dosis correctas,  y es que observo cómo el silencio se apropio de mi libertad! 
Desde hace un tiempo me he dado cuenta, de a veces los días sin sus palabras huelen a un vacío injusto.
Hoy soy consciente de la realidad y siento que no me duele éste instante.


Siento que me duele todo...

lunes, 15 de octubre de 2012

Consigna


Hay algo que aguijonea a mala intención. Si fuese suficiente con dormir lo intentaría, pero las horas son demasiado blancas y mi tarea es poner color ahí, donde no hay. 
A pesar de todo lo que falta. Seguir es la consigna aprendida desde esos tiempos 
Pero hay una sensación que apuñalada en la espalda. Y no importa. No importan las heridas. La tarea es y seguirá siendo, lo ineludible. Seguir sin mirar hacia atrás. Que lo vivido está aprendido y sin dudas habrá más canciones para cantar llorando.
Entonces, valor, nena, a lo tuyo. Una vez más. Hacete fuerte nena, aunque a veces sientas que nada sirva para nada.




martes, 9 de octubre de 2012

De la manera correcta




Recomencé de la manera correcta. Me empape de mi y de mis emociones más urgentes. Aunque no me pudiera escapar, hice oídos sordos a los mensajes subliminales que me enviaba la ciudad y su, para mí, nefasta sordidez. 
Me concentre en buscar el equilibrio entre mi cuerpo y mi mente, que sin razón alguna, se me había arrebatado por capricho y egoísmo.
Viajé sin rumbo, pero con la absoluta certeza de que cualquier camino que tomase, sería el correcto.
No seguí ningún tipo de pauta, ni siquiera pensaba qué dirección seguir, sólo sentía todo aquello que me rodeaba más intensamente que nunca, y frente a mis sentidos, ningún tipo de señal, aviso o consejo, me haría cambiar de opinión.
Escuche por fin lo que mi piel me contaba entre suspiros que me desgarraban el lagrimal de tanto ardor, y entre latidos deduje varias sensaciones que quiso hacerme llegar mi corazón, y así, sin poner en funcionamiento la parte racional de mi cuerpo, le proporcioné la serenidad que necesitaba para entender lo que hasta hoy, me resultaba incomprensible.
No se trataba de hacer lo más sensato a largo plazo, sino de conseguir que otra vez en mi vida cada momento sea único e irrepetible, sin trabas, ni jeroglíficos imposibles de descifrar, y sin mirar más allá de lo que hoy me da razón para ser feliz. 
No más búsquedas forzadas de la esencia “idealizada” de la felicidad eterna, porque he comprobado que ella aparece justo, cuando uno se propone que nada vacío de sentimiento conseguirá ponernos tristes o nos hará pensar que la felicidad no vale la pena.
Yo decidí volver a mi punto de partida, pero antes de comenzar a caminar nuevamente, recorrí con milimétrica paciencia algo más de doscientos días… Y miré con sensatez el camino para emprender nuevamente ese viaje con una mirada llena de bondad.


lunes, 8 de octubre de 2012

(Re) Naciendo




Hoy me desperté tarde, me levanté un poco más valiente, sin tantas ideas que hagan ruido, con más vueltas que idas y sosteniendo una sonrisa que espero prolongar, retomando mis fugas, subo el volumen (como ayer, como siempre) de ese tema que al azar parece indicar-me que las agujas del reloj volvieron a la normalidad, y la luz que penetra entre las cortinas es real, y me dejo abrazar por un rayo de sol como prueba tangible... 
(y Waters me canta al oído...)

Un dejar de cerrar los ojos, para abrirlos y sentirme, y creerme la resurrección, y re-ubicarme, re-orientarme, re-acomodarme, re-centralizarme... re-definirme... re-sobrevivirme...

Encontrar un nuevo modo de habitar ésta, mi vida, evitando las calles sin salida, encontrar un nuevo modo de ser y estar en mi espacio, mío-solo-mío-y-nada-más-que-mío, limpiando huellas y borrando sombras, desinfectando las paredes de cuerpos enredados con pasiones remotas. Dejando que la música impregne el aire que respiro, desintoxicando/purificando/asesinando palabras trasnochadas y sonidos primitivos que aún resuenan a lo lejos...lejos, destruyo los gérmenes nocivos de aquellas sombras de culpas que se solidificaron en remordimientos agobiantes, sepulto sin lápidas lo que fue y las “no entregas” sin aire-sin aliento, sumergidas siempre en un océano de precariedad.

Desatando sogas y desatando recuerdos que se empecinan en mantenerme atada a viejos espectros de una realidad lejana, que ahora se me vuelve una extraña... (y sin embargo cuando suena ese aparato infame pareciera ser tan fresca).

Es tiempo de darle tiempo a un comienzo, y respirar, libre de todo, de manifestar mi pelea gramatical, y declarar que la primera persona del singular ha sido tragada por el verbo sin piedades, y hoy ha quedado nada más que el amo. El amo como forma conjugada, sin terceras personas.

Y una vez más vuelvo al comienzo de todo, y repaso nuevamente sabias inspiraciones, que siempre me aseguraron que de los finales se construyen nuevos comienzos… Una vez más, entre millares de veces, vuelvo a repasar, agradecida, ese párrafo que al ser tan verdadero, por momentos hiere y se retira, no sin antes dibujarme una lágrima dulce en el pecho:

Eterno Atardecer dice: “El duelo es el tiempo de reclusión para volver a nacer, luego de ver caer las estructuras que parecían únicas. La tormenta de la cama es el paisaje por esos días, privados de la luz, y nadando en el desgano generalizado sin poder levantarnos. El final del duelo, es la primera bocanada de aire al salir a flote.”

Hoy manifiesto el despojo de apodos y palabras que engolosinaban mis oídos y entibiaban mi sangre, hoy me limpio de poesías regaladas y de frases guardadas sólo porque sí. Hoy me limpio de viajes de arrebato y alfombras de sudores sin aliento, hoy soy una ex-sombra, ex- lágrima, ex-invierno, y me declaro una ciudad recuperada.
Me re-conozco y me saludo con aires de reverencia, me habito y re-acomodo los muebles de mi alma. Descongelo el silencio y me enmiendo. Me doy la mano y me reconcilio con la que ayer maceró su dolor inundándose en infinitas lágrimas. (Pretérito imperfecto)

Hoy me desperté tarde, entonces improviso una cita conmigo misma, destapo un vino (blanco, para acentuar lo nuevo) y me invito una copa. Celebro el final de un duelo. Salud por los nuevos comienzos.

(Tirando por la ventana un dolor que se aprovechaba de mis sentidos desorientados, sonrío... 
Mientras Waters me canta al oído).




lunes, 1 de octubre de 2012

Enfrentando (me)


Qué cosecha, me pregunto yo, mientras planeo la próxima huida de mi Alcatraz personal. El horizonte nunca estuvo tan lejos, y esas nubes parecen estar cerca, muy cerca. 
La manta de mi mujer tóxica pica demasiado. No estoy segura de querer girar en esa curva, y se le digo, pero se resiste. 
Con sus pensamientos sensibiliza todo lo que toca, con sus pe-zu-ñi-tas de animal a medio hacer, me rasga el alma. 

(Lamuyputa).